lunes, noviembre 23, 2009

Equipo de rescate

El título suena algo contundente pero la verdad es que las cosas que me pasan a veces parecen sacadas de un guión de alguna comedia chusca. Después de perderme y acabar en las inmediaciones de las Barranquillas buscando unos zapatos llega ... Cómo sobrevivir a un probador y morir en el intento. Tendría que poner un cartelito debajo que dijera, no lo intenten en su casa, las escenas de riesgo las han hecho profesionales.


Sábado por la tarde, probador de una tienda moderninchi de ropa en un outlet. Ay, mira mamá, que bonito ese vestido largo. Anda, acercate a ver si tienen tu talla, la falda que tienes de aquí es una 40 si no recuerdo mal. Uy, mamá, solo queda hasta la 38. Bueno, prueba a ver. A lo mejor no te cierra o te queda incómodo pero por probar...


Sí, ya, por probar. En qué hora cogía aquel vestido del infierno. Primero no me lo podía meter por la cabeza porque al ser largo y con forro casi me afixio. A toro pasado, pienso que realmente lo que quería el vestido era acabar conmigo y ese fue el primer intento. Llamo a mi madre para que me ayude. El vestido entra justo pero entra. Vaya, es pequeño, no me cierra. Voy a quitarmelo. Uy, no puedo. Ayúdame. Venga, tira para arriba. Mierda, se ha quedado encajado a medio camino. Tira más. Ay, no tanto que me vas a partir por la mitad. Quitate el sujetador y aplastate el pecho. Nada, ni por esas. ¿No llevarás una motosierra en el bolso? ¿Para ti o para el vestido? Venga, tira un poquito. Sientate en el suelo que no puedo tirar más arriba. Joder, no te rías, que estoy aqui atrapada, mamá. ¿Llamo a tu hermana que es más alta para que tire? Voy a tener que comprarlo para cortarlo ....




Hasta que hizo pop como una botella de champán y salió. Allí se quedó en un rincón planeando un nuevo ataque pero no le deje, me escape pitando del probador en cuanto puede medio vestirme, con mi madre al borde del colapso por el ataque de risa y mi dignidad pisoteado por un vestido. Nos volveremos a ver, pequeño, y entonces, acabaré yo contigo. Esta ciudad no es suficientemente grande para los dos.




Y recordad ....


jueves, noviembre 19, 2009

El trozo de piedra más triste y conmovedor del mundo


Eso decía de esta escultura el escritor Mark Twain según la Wikipedia y yo lo comparto 100%. Es francamente sobrecogedora, dan ganas de llorar cuando la mirás allí suspendida con sus formas zinceladas con tanta precisión que casi se puede oir el sufrimiento.

El Monumento al león de Lucerna ( en alemán: Löwendenkmal), (llamado también el León moribundo de Lucerna o León herido de Lucerna) es una escultura labrada entre 1819 y 1821 por el escultor danés Bertel Thorvaldsen sobre una pared de roca de la ciudad de Lucerna en Suiza para conmemorar la muerte en 1792 de unos 700 mercenarios de la Guardia Suiza durante la Revolución Francesa cuando defendían el asalto de los revolucionarios al Palacio de las Tullerías en París, Francia


La obra está situada en una roca de arenisca de la misma ciudad de Lucerna, que durante años fue explotada como cantera para construir la ciudad. No se trata de una obra de tamaño natural, ya que está realizada al doble del tamaño de un león real. Mide 6 metros de altura y 10 metros de largo. La obra representa a un león caído, herido de muerte y con el dolor clavado en el rostro, sobre un escudo con la flor de lis de la Monarquía francesa y junto a él hay escudo con el escudo de Suiza. A Thorvaldsen le llevó 2 años de trabajo lograr tal perfección y es una de las esculturas que permanece al aire libre todavía hoy. Aunque la obra fue diseñada por Bertel Thorvaldsen, fue ejecutada por Lucas Ahorn (1789-1856) un albañil de Constanza (sur de Alemania)

El monumento del León fue inaugurado el 10 de agosto de 1821. Originalmente, el emplazamiento era de propiedad privada. En 1882 la ciudad de Lucerna, la compró. El sitio es accesible sin una cuota de entrada. El monumento pronto se convirtió en una de las principales atracciones turísticas de Lucerna.

En la parte superior del monumento consta la inscripción latina Helvetiorum Fidei ac Virtuti que significa "a la lealtad y la valentía de los suizos". Además están grabados los nombres de los muertos y de los oficiales de la Guardia Suiza, así como el número de muertos entre los soldados suizos (DCCLX = 760) y el número de soldados supervivientes (CCCL = 350).
Historia de la escultura [editar]

Desde el siglo XVII un regimiento de mercenarios de la Guardia Suiza servían como defensores de la Casa Real francesa. La Revolución francesa estalló en 1789 y el 6 de octubre de 1789 el Rey Luis XVI, su esposa María Antonieta y sus hijos se trasladaron del Palacio de Versalles al Palacio de las Tullerías para protegerse de los revolucionarios. En junio de 1791 Luis XVI trató de huir al extranjero y fue condenado a arresto domiciliario. En la inserrucción del 10 de agosto de 1792, los revolucionarios tomaron el palacio. La lucha comenzó cuando 5 miembros de la Guardia Suiza fueron asesinados ante su capitán, pero la Guardia Suiza logró contener el asalto. Mientras tanto el rey se refugió en la Asamblea Legislativa, donde fue obligado a pedir a la Guardia Suiza que se retirase y volviese a sus cuarteles. El capitán Dürler, que había visto como asesinaban a sus cinco guardias le pidió al rey una orden por escrito (que ha sobrevivido). Cuando el rey se la facilitó, acató la orden y al salir del palacio, indefensos, fueron masacrados sin piedad por los revolucionarios y sus cabezas fueron puestas en picas en las calles de la ciudad. De los 1.000 miembros de la Guardia Suiza que defendían al rey, sólo sobrevivieron unos 300.





martes, noviembre 17, 2009

Aerolíneas K


Querida azafata, ya sé que no soy Maradona pero, ¿cree que cuatro filas de diferencia me obligan a pedir perdón por llevar una maleta de mano cosa que pago en mi billete religiosamente?

viernes, noviembre 06, 2009

Remember

Me decidí al final a enviar el hack de la mesilla de Ikea a los piratas y hoy me lo publican así que vamos a hacer un retrospecter con indicaciones y todo.

He cambiado de cama y como la cosa anda achuchada, no quería tirar mis mesillas KULLEN de dos cajones aunque me quedaran demasiado bajas para la nueva cama. Cogí pintura color chocolate, papel pintado para paredes, unos tiradores dorados y unas patas de madera y me puse manos a la obra. Pinté las mesillas con tres manos de pintura después del consabido tapaporos. Hice los agujeros para los tiradores en el centro de los cajones y luego los forré con el papel pintado con textura de tela. Puse los tiradores e hice los agujeros para anclar las patas. Como no hay mucho sitio para poner los tacos, añadí también cola blanca a la unión de las patas para asegurar. Y este que os mando es el resultado. Como guinda, añadí un tapete de láminas de madera para proteger la pintura de la lampara y los libros que suelo dejar encima.





jueves, octubre 29, 2009

Dias no de furia pero si de mosqueillo...

El francotirador de la parada del autobús lleva un chándal de tactel amarillo para hacer juego con el rojo moviliario urbano. Le falta alguna talla pero puede que cuando se lo compró incluso fuera, como dicen las madres, crecedero. Otea la calle desde el bordillo ordenando el tráfico y ejecutando a los peatones imprudentes que atraviesan la calle de cuatro carriles corriendo como gacelas. Pum, una gacela, pum, dos gacelas. Genial, parece pensar, ya tengo la cena. Una fauna de gacelas trajeadas a merced del francotirador de la parada del autobús.